HISTORIA DE LA CÁMARA

El 27 de Julio de 1973 se concretó el acto fundacional de la Cámara. Poco tiempo después se obtuvo la Personería Jurídica y se integró la primer Comisión Directiva, de la que fue Presidente Don Sófocles Georgalos.

Años más tarde Industrias de Maíz reemplaza a Staley y se incorporó Glucovil (actualmente Ledesma) como asociado; luego lo haría Misky. En 1996, Productos de Maíz sucedió a Refinerías de Maiz. En el 2000 se produjo la fusión de Industrias de Maíz y Productos de Maíz; la empresa resultante mantiene este último nombre.

A principios de 1986 se inauguró la actual sede de Maipú 459; al mismo tiempo se reestructuró la administración incorporándose una gerencia operativa, lo que permitió ampliar sensiblemente los servicios a los asociados.

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Planta Chacabuco..........

Hasta 1990 la Cámara participó activamente, haciendo gestiones en favor del sector industrial que representa, en la concertación de precios y en la regulación de los mismos.

A partir de allí se produjo una adecuación en las tareas administrativas y técnicas de la Cámara, que la llevaron a profundizar sus esfuerzos en el campo del comercio exterior y de los aspectos bromatológicos y normativos de los alimentos.

También se ha tenido muy activa participación en el desarrollo de los distintos mecanismos de integración con los países del continente y en la apertura de los mercados. Merece destacarse especialmente la actuación dentro del MERCOSUR.

ACTIVIDADES DE LA CÁMARA

Un listado tentativo de actividades incluye los siguientes puntos:

Area de Comercio Interior: coordinación de información y análisis de evolución de costos y precios. Análisis del costo de servicios. Seguimiento de evolución de productos competitivos. Estudios y negociaciones para introducir modificaciones en el Código Alimentario.

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Area de Comercio Exterior: Estadísticas de importación y exportación de productos del sector y de bienes relacionados. Seguimiento de declaraciones de Aduana. Análisis del tratamiento aduanero e impositivo para los productos antes mencionados. Participación en las negociaciones en el marco del MERCOSUR y de los distintos mecanismos de integración y apertura.

Area de Cereales: análisis de existencias y distribución geográfica de las mismas. Participación en la Red de Tecnología de Postcosecha de Granos. Contactos con INTA, INTI, SENASA, Secretaría de Agricultura, etc. Participación en la Bolsa de Cereales como entidad adherida, integrando el Consejo Directivo. Participación en la definición del estándar de maíz. Análisis de costos de granos. Estadísticas de siembra, cosecha y existencias. Desarrollo de mecanismos de medición rápida de aflatoxinas.

Area de Legislación: seguimiento de proyectos presentados en el Congreso sobre temas de interés del sector. Seguimiento de la normativa vigente para la actividad. Participación en la Federación de la Industria de Productos Alimenticios en lo referente al Convenio Laboral para el sector.

Las perspectivas indican priorizar la adaptación de la estructura operativa de la Cámara a las necesidades que las circunstancias planteen; el objetivo es buscar la manera de ampliar los servicios que se dan a los asociados, aprovechando al máximo los recursos disponibles.

SITUACIÓN ACTUAL DEL SECTOR EN ARGENTINA

A pesar de los altísimos niveles de subsidios que recibe la industria similar en la Unión Europea, el sector ha podido abastecer casi totalmente las necesidades locales del mercado argentino; en los últimos años se inició un proceso de recuperación de los mercados de los países limítrofes, que se habían perdido como consecuencia de las mencionadas políticas europeas de subsidios. 

Puede afirmarse entonces que el sector se ha adaptado rápidamente a los cambios económicos, integrándose exitosamente en la economía globalizada, sin necesitar protecciones ni subsidios. 

Por tratarse de procesos de reciente desarrollo a nivel mundial (principios de la década del 80) y con fuerte contenido de bioingeniería, ha debido alcanzarse un importante nivel tecnológico; tanto la calidad de los productos como el equipamiento fabril son de nivel internacional. Las empresas cuentan con laboratorios de destacado nivel en cuanto al personal científico asi como al equipo e instrumental que se dispone 

Las inversiones en tecnología han sido muy significativas. Como ejemplo, cabe comentar que para una planta mediana, de una capacidad de molienda del orden de las 200 toneladas diarias, la inversión total debe considerarse en el orden de los 20 millones de dólares. Esto incluye la maquinaria, edificios, instalaciones y todos los servicios requeridos para la operación de la fábrica. Se trata claramente de una industria con requerimiento intensivo de capital y de tecnología.

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